ESTUDIO FOGRÁFICO Y DESCRIPTIVO DE LA FLORA DE ANQUELA DEL DUCADO Y ALREDEDORES

Nombre común: Avellano.

Nombre científico: Corylus avellana L.

El avellano es un arbusto o pequeño arbolillo que raramente sobrepasa los 6 m de altura y se ramifica abundantemente desde su cepa; corteza casi lisa, de color pardo rojizo o grisáceo. Hojas caducas, rugosas, con nervadura bien marcada, muy anchas, de contorno redondeado, acorazonadas en la base y estrechadas apicalmente en una punta más o menos alargada, de borde irregular, doblemente aserrado, y peciolo bien desarrollado, de unos 6.15mm; tienen un color verde más intenso en el haz, donde pierden pronto el pelo, y son algo pelosas, al menos en los nervios, por la cara inferior. Flores masculinas solitarias en la axila de cada bráctea de los amentos o espigas; éstos son cilíndricos, de hasta 8 cm de largo, y cuelgan en grupos de la terminación de las ramillas; diseminan el polen antes de que broten las hojas del año. Flores femeninas agrupadas en la terminación de las ramillas laterales, en número de 1-5 . Frutos secos, que no se abren al madurar, en forma de nuez globosa u ovoide, con cubierta leñosa de color pardo-rojizo, picudos en el ápice; están rodeados inferiormente por un capuchón foliáceo desflecado irregularmente en la terminación; contienen una sola semilla de sabor muy agradable. Florece de enero a abril, a veces en pleno invierno, y maduran las avellanas desde finales de julio hasta octubre. Se cría en las laderas, fondo de valles fluviales, hoces y barrancos, principalmente en sitios umbrosos y frescos, no ascendiendo generalmente por encima de los 1500m de altitud. Requiere un clima sin sequías estivales muy acusadas y se asocia frecuentemente a tilos, arces, fresnos, robles, etc., formando muchas veces una orla arbustiva en torno a robledales e incluso en los hayedos. Se cultiva como planta ornamental. Las ramas del avellano son largas y flexibles , por lo que se han empleado para la confección de cestos y canastos. En medicina se han empleado la corteza y hojas, que son ricas en taninos, como astringentes, para detener las diarreas.

FUENTE: “Guía de los árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares” de G. López González.- Ediciones Mundi-Prensa.