ESTUDIO FOGRÁFICO Y DESCRIPTIVO DE LA FLORA DE ANQUELA DEL DUCADO Y ALREDEDORES

Nombre común: Pino resinero, pino rodeno.

Nombre científico: Antirrhinum majus.

Árbol de porte piramidal en los ejemplares jóvenes. En los de más edad: Copa redondeada, aparasolada o irregular. A veces desproporcionada, por lo pequeña con el tronco. Alcanza 20 ó 30 metros de altura como máximo, aunque en suelos buenos y profundos puede llegar hasta los 40 metros. Tronco grueso, derecho, con corteza áspera, profundamente resquebrajada, bastante gruesa, de color pardo-rojizo, que toma una tonalidad muy oscura al contacto con el aire. Ramas arqueado-erguidas o casi horizontales, dispuestas en verticilos (alrededor del tronco con simetría radial), ásperas al tacto por estar cubiertas de las cicatrices , cada una con una pequeña lengüeta saliente, que dejan las acículas caídas; de color pardo-grisáceo o pardo-rojizo. Ramillas con numerosas hojas aciculares largas y recias, entre 10 y 27 centímetros de largo, por unos 2 ó 2,5 milímetros de ancho, planas o acanaladas en su cara superior, de color verde oscuro, rígidas y punzantes; se agrupan por parejas en la axila de una hoja rudimentaria escamosa, sobre un diminuto tallito (braquiblasto) provisto de una vaina membranosa que las abraza por la base, de forma que cuando se desprenden, al segundo o tercer año de su formación, lo hacen juntas, en unión de su tallito y las vainas basales. Las flores masculinas y femeninas nacen en la misma planta . Las masculinas de forma lateral, en la terminación de las ramillas, agrupadas en número variable, de forma largamente ovoide; miden entre 1 y 3 centímetros de largo y su color es amarillo o pardo-rojizo; escamas redondeadas, cada una con dos bolsitas de polen en su cara inferior; polen con dos vejigas aeríferas que facilitan su diseminación. Las flores femeninas solitarias o más frecuentemente verticiladas, ovoides de color pardo-rojizo. Piñas ovoideo-cónicas, de entre 8 y 22 centímetros, casi sentadas sobre las ramas, con escamas provistas en el dorso de un escudete piramidal rómbico, muy prominente y punzante; cada una lleva dos piñones de entre 6 y 8 milímetros , largamente alados. Florece en primavera, de abril a mayo, y maduran las piñas a finales del verano o en el otoño del segundo año; pero no disemina los piñones hasta el tercer año, en primavera o verano. Se cría desde el nivel del mar hasta unos 1500 (1700) metros de altitud, principalmente en terrenos silíceos; prefiere los suelos sueltos y arenosos, en los que soporta la caliza; es planta amante de la luz y resistente a la sequía y heladas, forma pinares puros o bosques mixtos y se asocia frecuentemente a jaras y brezos. Se ha extendido muchas veces de forma artificial a expensas de robledales, alcornocales y encinares. También se cultiva como ornamental.
Puede llegar a vivir hasta 200 ó 300 años. La madera es de grano grueso, ligera y resinosa, con anillos de crecimiento bien marcados, menos resistente y elástica que la del pino albar, por lo que es menos apreciada, reservándose para tablones, traviesas de ferrocarril, cajas para embalar, etc. Las piñas arden con gran facilidad y se consumen sin apagarse, por lo que son muy adecuadas para prender los fuegos: se llaman popularmente “piñas de encender .” La corteza es astringente y se ha usado para curtir las pieles. Los brotes tiernos se han empleado como alimento del ganado en épocas de escasez, principalmente en los inviernos muy fríos y con fuertes nevadas. Es de los pinos más empleados en repoblaciones y la principal fuente de obtención de la resina, que se obtenía industrialmente sangrando los troncos mediante grandes incisiones longitudinales que profundizan hasta las primeras capas del leño, canalizando la resina hasta unos recipientes de barro que se cuelgan en la base de la muesca. Esta resina es un líquido incoloro o dorado que se solidifica prontamente al contacto con el aire y tiene un olor resinoso característico. Por destilación en vapor de agua se obtiene la esencia de trementina o aguarrás, quedando como residuo la colofonia o pez griega, porque antiguamente se traía de la ciudad de Colophon. Tienen gran interés en la industria química de barnices y en perfumería. En medicina se ha empleado la trementina y la colofonia en diversos emplastos, ungüentos y linimentos, como en el conocido “ungüento regio”, en forma de friegas contra el reúma y otros dolores. También sirven la trementina o su esencia como antiséptico y balsámico, principalmente en las afecciones de las vías respiratorias. Quemando la madera de pino se obtiene la pez del pino, de color negruzco, muy apreciada en veterinaria para combatir la roña del ganado y otras enfermedades cutáneas. Durante su obtención hay que tener cuidado para que no se inflame la leña y se vaya quemando lentamente, soltando poco a poco la pez. También se utiliza esta pez para la impermeabilización de pellejos y botas para vino.

FUENTE: “Guía de árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares” de G. López González.