ESTUDIO FOGRÁFICO Y DESCRIPTIVO DE LA FLORA DE ANQUELA DEL DUCADO Y ALREDEDORES

Nombre común: Quejigo. (Marojo en el pueblo)

Nombre científico: Quercus fagínea Lamark.

Este QUEJIGO les será familiar a los lugareños. Está situado en el QUEJIGAR, paraje conocido en el pueblo con el nombre de CAJIGAR, creciendo en mitad de la pared de una cerrada que perteneció antiguamente al tío Nazario. (QUEJIGAR : Bosque de quejigos.) Árbol de tamaño medio. Corteza grisácea, rugosa, con grietas. Hojas simples, alternas. Se mantienen mucho tiempo sobre la planta cuando están marchitas. Por este hecho se dice que son hojas MARCESCENTES. El borde de las hojas está recorrido por dientes espinosos. El haz es verde y lustroso. Envés con una cubierta pálida de pelillos de color ceniciento o verde, que le sirven para perder menos agua. Flor en amentos (racimos) colgantes. Florece en marzo, abril o mayo. Los frutos son las bellotas, en septiembre u octubre. Forma bosques llamados quejigares. Habita en la mayor parte de la península, aunque prefiere zonas con clima mediterráneo continental . En todo tipo de sustratos, tanto en ricos como en pobres en cal. Puede crecer hasta en terrenos que tengan los 1.900 metros. Necesita suelos más frescos y húmedos que la encina y por eso se le ve en umbría. Son típicas del quejigo las agallas.  Son unas bolas del tamaño de una nuez, de color marrón, provistas de unos piquitos y de interior acorchado y esponjoso. Un insecto, su nombre es avispilla, cuando hace la puesta de huevos, realiza una picadura sobre los brotes jóvenes para facilitar el alimento de las larvas. El árbol se defiende de esta picadura y para que las larvas del insecto no afecten a todo el árbol, fabrica esta agalla, donde se desarrollan los huevos del insecto. La agalla tiene un pequeño orificio por donde entra y sale el insecto. Estas agallas son muy apreciadas como curtientes, por su gran riqueza en taninos. La madera se usa para construcción, leña, carbón.

FUENTE: “Guía de árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares” de G. López González.