ESTUDIO FOGRÁFICO Y DESCRIPTIVO DE LA FLORA DE ANQUELA DEL DUCADO Y ALREDEDORES

Nombre común: Saúco.

Nombre científico: Sambucus nigra.

El saúco es un arbusto muy ramoso o un pequeño arbolillo que alcanza 5 metros o algo más de altura, con la copa redondeada y muy densa . El tronco tiene la corteza semejante al corcho, agrietada, de color pardo-grisáceo; las ramas son cenicientas y las más jóvenes verdosas, con una médula blanquecina muy desarrollada. Las hojas, que nacen enfrentadas sobre las ramas del año y se caen en el invierno, son compuestas, imparipinnadas, de gran tamaño, formadas por 5 ó 7 hojuelas dispuestas por parejas,  con una de nones en la terminación. Las hojuelas tienen forma ovada u ovado-lanceolada, se estrechan en punta hacia el ápice, son algo pelosas por su cara inferior y tienen el borde regularmente aserrado. Las flores son de color blanco, muy menuditas, (4-5 mm. de diámetro ), dispuestas en gran número en inflorescencias terminales aplanadas, con todas las flores a la misma altura. El cáliz está soldado al ovario, que es ovoideo, y remata en cinco pequeños dientes; la corola es de una sola pieza, con cinco lóbulos abiertos en estrella, entre los que se sitúan los cinco estambres. El fruto es carnoso, una especie de baya negruzca y globosa que encierra 3-5 huesecillos. Es comestible cuando está bien madura, pero en verde es algo tóxica. Florece de abril a junio, según la altitud. Los frutos maduran en agosto o septiembre. Se cría en los suelos frescos, con cierta humedad y nivel freático elevado, principalmente en los sotos y ribazos, a orillas de los curos de agua . El saúco es ligeramente tóxico (las hojas, los frutos verdes y la corteza fresca, pero no las flores y los frutos maduros, que son comestibles) . La toxicidad se debe a la sambunigrina, un heteróxido cianogenético . La madera es de mala calidad, ya que se agrieta y tuerce con facilidad, por lo que sirve sólo para quemar o para trabajos toscos de torneado. La médula de saúco se empleó tradicionalmente en los micrótomos de mano, para conseguir secciones suficientemente finas de los órganos que se quieren observar al microscopio . Pero la mayor importancia del saúco es como planta medicinal, actividad en la que ha logrado un gran aprecio popular. Así Quer nos relata el caso de un anciano de 120 años que atribuía su larga vida a tomar todos los días el rob de saúco (un cocimiento de las flores con azúcar). Se le atribuye la propiedad de matar los insectos dañinos y ahuyentar los sapos, culebras y demás sabandijas. La superstición popular afirma que, para que sean efectivas , hay que recoger sus flores la víspera o el día de San Juan, a fin de que las bendiga el Santo, aunque otros no son tan estrictos. De las múltiples propiedades que se le atribuyen sólo hay que dar credibilidad a la acción diurética y sudorífica de sus flores y a la laxante de sus frutos y corteza interna (parte verde de la corteza). Las flores se usan en compresas para reducir las inflamaciones de las encías y en gargarismos, para suavizar las amígdalas. Los frutos se han empleado también para dar más color a los vinos.

FUENTE: “Guía de árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares” de G. López González.