Nombre común: Siempreviva.
Nombre científico: Sempervivum nevadense Wale.
Hierba perenne. Las hojas de la roseta basal tienen el contorno oboval. Las hojas de los tallos son de contorno oblongo o algo triangular. Las flores se disponen en cintas terminales compactas de unas 6 a 12 flores, miden unos 2 centímetros de diámetro, con los pétalos en número de 9 a 11 y de color rosa-púrpura, con una banda central más oscura, tienen de 9 a 11 estambres y cantidad igual de carpelos. Habita en paredes rocosas, pedregales y canchales. Los aragoneses del Pirineo creen que estas plantas ahuyentan las brujas y los malos espíritus y alejan las enfermedades. En muchos lugares de montaña acostumbran a tapizar los tejados con esta planta, así como los muros cercanos a las casas, para que actúen como pararrayos. Son plantas muy vistosas y bastante adecuadas para cultivar en rocallas e incluso en macetas.
FUENTE: “La guía de INCAFO de las plantas útiles y venenosas de la Península Ibérica y Baleares” (Excluídas medicinales).- Autores: Diego Rivera Núñez y Concepción Obón de Castro. Editorial INCAFO.