Bienvenidos a la Web de
Anquela del Ducado
Siento una gran satisfacción, al tener la oportunidad de comunicarme con todos vosotros a través de esta página; pues la comunicación es la base principal para un buen entendimiento entre las personas. Esta es una página abierta a todas aquellas que se sientan anquelanas y quieran aportar su colaboración al enriquecimiento en información de esta página y así poder hacer una exposición mas amplia de las posibilidades que se ofrecen cara al ciudadano anquelano, como al visitante.
Para mí es un placer hablaros de mi pueblo y de sus gentes, de sus costumbres y tradiciones, de su riqueza y su pobreza, de sus alegrías y de sus sufrimientos.
El pueblo en si, es una joya tendida sobre un macizo rocoso, rodeado de bellos montes y profundos desfiladeros por algunos de los cuales discurre el “Río Mesa “
En otros tiempos productor de ricos cangrejos y vivaces barbos. En la actualidad, son la trucha y en menor medida el cangrejo negro que de nuevo esta haciendo su aparición en estas aguas. También el pato salvaje, encuentra en estas latitudes el lugar ideal para poner sus huevos y sacar sus crías con mucho éxito adelante.
Si subimos al alto del umbriazo, podemos observar un pueblo bien estructurado, con amplias calles y jardines cuidados con gran delicadeza. Los árboles salpican de verde la estampa de un pueblo renovado y cuidado con unas estructuras adecuadas a las necesidades de sus habitantes, con unas plazas que hacen honor a la gente trabajadora de este pueblo. En reconocimiento a su sacrificio y amor al trabajo, se levantaron dos esculturas
Una en honor al hombre trabajador y otra en honor a la mujer trabajadora. También podemos observar la silueta majestuosa de la iglesia en lo más alto del pueblo y muy cerca las eras, donde la gente hacinaba la cosecha para después trillarla y extraer el grano y la paja que servía de alimento para los animales y para hacer el pan para las personas.
Un poco mas a la izquierda se puede ver un gran vallado de piedra rebozado de cemento y blanco como la nieve con un prado de fondo y unos verdaderos monumentos en su interior donde descansan nuestros seres queridos.
La emoción se apodera de mí y cambio la mirada en otra dirección donde se puede ver una pista polideportiva donde la juventud puede disfrutar de su deporte favorito. El frontón o (Juego Pelota) esta situado en el centro del Pueblo junto a la carretera 211 y al lado, esta enclavado el bar Margarita, punto de encuentro obligado para tomar unas cervezas y jugar una partida al guiñote.
Sin abandonar dicha atalaya se puede escuchar el canto de un perdigacho tratando de reunir el bando quizá esparcido por la llegada de algún cazador. Tampoco es difícil encontrarte con alguna liebre o jabalí, ni con la belleza de un corzo apacentando en cualquier sembrado recién nacido. Si volvemos la vista atrás enseguida nos cambia el gesto. Se nos agolpan los recuerdos de la tragedia que vivimos el 16 de Julio del 2005 y los días posteriores. Se nos quemó el pinar, y con ello el medio de vida de mucha gente. Nos quemamos todos un poco.
Aunque no lo he mencionado, todos mantenemos en el recuerdo la desaparición de las personas que perdieron la vida a causa del incendio.
Pero en fin la vida sigue y la naturaleza hace su trabajo llenando de vida nueva todo lo que poco antes había quedado calcinado.
Las gentes recuperan la normalidad y se reanuda la vida cotidiana, con sus trabajos y sus celebraciones.
El visitante podrá apreciar, la sencillez de sus gentes y su hospitalidad, dispuestos a ayudar a cualquier necesitado. He tenido ocasión de presenciar la llegada de algunos caminantes o mendigos, siendo agasajados inmediatamente con excelentes bocadillos de chorizo u otros manjares de la tierra que con la mejor voluntad les habían preparado algunas mujeres del pueblo.
No debo dejar de mencionar el alto interés que esta despertando el deporte del senderismo entre las gentes del pueblo a cuyas excursiones puede apuntarse todo el que quiera. Normalmente viene seguido de una cena que preparan los menos cansados y algún que otro especialista en estos menesteres y así poder disfrutarla juntos y mantener las típicas charlas de los pueblos además de la experiencia del día con sus típicas anécdotas.
Si habéis leído hasta aquí, creo que no debéis ahorrar esfuerzo para hacer una visita a este pueblo anquelano que celebra sus fiestas el tercer fin de semana de Septiembre en honor a San Martín .
El día de la Virgen y San Roque, también se celebran cumpliendo como es tradición con la Caridad de San Roque que consiste, en el reparto de cacahuetes, pan y vino a todos los presentes y después elaborar una gran sopeta, que al son de la música degustamos con gran aceptación.
No te lo puedes perder.
Javier Utrilla